El decreto en nuestras vidas.

Regularmente en temas sobre desarrollo personal en algún punto hemos escuchado sobre los decretos que resumiendo lo definen como una decisión personal, aun así, el decretar algo para tu vida ¡Deber ser vital! Recomiendo que el decreto lo escribas, lo leas y si puedes visualizar como también sentir cada palabra ¡Muchísimo mejor! Con el compromiso de realizarlo una vez al día. 

Esto es una gran ayuda para re-programarnos ¿De qué? De nuestras creencias, ideologías, costumbres, etc. Hay normas que se han vuelto nuestras limitaciones y miedos que evitan salirnos de la zona de confort; Los hemos convertido o denominado en la negación del así soy.

Así es, los decretos te ayudan a re-programar tu mente de ti, por ejemplo, cuantas veces te has levantado y ves el día nublado, haz llegado a decir ¡Que feo día! ¡Este clima esta para no levantarse! Son respuestas programadas  ¿Por qué? Quien dijo que un día nublado es un día feo o solo para descansar, no, solo es un día diferente uno que debemos aprovechar al máximo sin duda alguna solo que nuestra mente ha decidido realizar una reseña que muestra a nuestro ser, un ser que piensa a veces sin darse cuenta, negativamente.

Esto da como resultado nuestro día se vuelva pesado, conflictivo, o algo que te bajara las pilas, es natural que pase eso ¡Somos humanos! El decretar no te va ayudar a que el clima nublado pase a soleado o de un mal trago sean momentos dulces, no, te va ayudar a volver a tu equilibrio. Volver a sentir justo cada palabra que días atrás escribiste con entusiasmos y sin dudarlo cada palabra tiene un vibración que tu cuerpo lo siente, lo recuerda, que tu mente lo capta y comienza a adaptar nuevas posturas ante adversidades que llegues a presentar.

En mi decretos yo he visto como cada palabra con el tiempo se han vuelto de alguna manera mi presente. Estas pequeñas acciones dan como resultado una increíble magia, no solo es comparar cada palabra con mi vida actual si no que mi forma de pensar, mis acciones y mis emociones son encaminadas a lo que yo mismo me escribí.

¿Cómo es que funciona? Tal vez sea algo tan sencillo de realizar, solo que no nos hemos dado cuenta que la repetición tiene el poder re-educar las respuesta, las acciones o actitudes con base al decreto, eso es la magia, viene de la repetición de creerte cada frase para que la mente se transforme.

“Cuando cambiamos las formas de ver las cosas, las cosas cambian su forma”

Un decreto tiene la magia de hacer que tu vida cambie si tienes la tenacidad de comprometerte en hacerlo algo diario por ti, te crearas en tu ecosistema de un habito la cual dará raíces a otras actividades que sin darte cuenta al principio son las que tanto repites en tus decretos.

Harás de tu vida una filosofía adecuando nuevas creencias y vencerás limitaciones, poco a poco observaras que tu ser cambia, es momento… de decretarlo.

Deja un comentario