En un escenario de peligro por ejemplo si por motivos random de la vida nos encontramos con un tigre, nuestra reacción por sobrevivir será correr del lugar y el cuerpo sin duda nos dará esa adrenalina, ese tipo de reacción es natural, pero en el escenario de las emociones, temperamento o carácter, la forma de reaccionar nos puede meter en problemas.
La forma más sencilla de saber cómo reaccionamos es recordar un ejemplo ¡Te han cachado en una mentira! ¿Cómo fue tu reacción? Te molesto, te incomodo por ende te pusiste a la defensiva y tus palabras fueron la negación total o en el caso que te hayan realizado un comentario sobre ti sobre algún detalle personal y tuviste la misma conducta, eso es REACCIONAR. El reaccionar nos coloca vulnerables, muestra que tenemos un carácter débil porque no sabemos controlarnos emocionalmente, lamentablemente nos hace decir palabras entre otras acciones que sin duda no debemos hacer por actuar arrebatadamente e incluso el llegar a culpar a otros y nos justificamos con el fin de defender las consecuencias, a ese grado podemos llegar por no dominarnos.

La reacción ocurre por una falta de autoconocimiento, el no entender cómo controlar ese impulso que sale a defendernos aun cuando es nuestro error, el EGO evita hacernos responsable y ciega la humildad, esto tiene una correlación muy profunda que necesita de una lectura/reflexión en nosotros con amor por que muchas de las veces es una reacción inconsciente ya que en su momento era lo que necesitabas para estar bien contigo, ahora el detalle es verlo tan normal que dejamos el control a esos impulsos sin hacer nada al respecto, es decir, nuestras emociones nos protegieron de temas tristes o alguna huella en el alma sobre nuestro pasado y es necesario responsabilizarte de ti ya que si no lo haces te estarás haciendo daño (tanto a ti como a la gente que tienes a tu alrededor).
La pregunta que debes realizarte es ¿En que necesito que cambie mi forma de ser? No solo por el bien de los demás, sino por tu propio bien, “estar harto de estar harto”, tienes que hacer cambios muchas veces radicales para evitar decir ¡No hago nada malo! ¡Que me puede pasar!, romantizamos con pretextos, pretextos y más pretextos que evaden el autoconocimiento alejándonos de la luz que todos tenemos dentro, esa grandeza que habita en el corazón.
“NO ES QUIEN ERES, ¡ES QUIEN TE CREES QUE ERES!” Ser insensato no es VALENTIA, recuérdalo…
Responder es la virtud que se adquiere cuando la razón vive poco a poco en nuestra vida, cambia nuestra conducta, acciones y palabras, nos conecta como un ser humano que todos somos, NO PERFECTOS alimentando una cualidad que estabas perdiendo la HUMILIDAD para gobernarnos con cariño, tratándonos de manera afable ante la adversidad.

No dejes que tu vida por dificultades o retos que estes enfrentando te hagan reaccionar ya que estarás dando entender que tu corazón está guardando lo peor de ti y en algún momento puede explotar si alguien oprime ese punto sensible en ti.
“NO SEAS DE LOS QUE MIRAN CON FRIALDAD POR REACCIONAR”
Hoy al llegar a tu casa, reflexiona sobre un suceso que hayas tenido para observarte en tercera persona de cómo fue tu reacción, necesitas de una cruda honestidad al inspeccionarte por que no será nada agradable lo que tu corazón observaras. Si realmente hace efecto podrá entenderte si te dominas o estas evadiendo tu responsabilidad tapando al sol con un dedo o castigando a otros por tus propias reacciones o conductas.
Como acto de humildad si ofendiste o condenaste a alguien, una disculpa no estará de más, esta acción mostrará que estas poniendo de tu parte en hacer crecer esa grandeza humana que yace en ti.
“SOMOS POSIBILIDAD PARA MOLDEAR NUESTRA IDENTIDAD, ELIGE ALGO DISTINTO DE LO QUE ERES”
