EL VIEJO SABIO

Hace mucho tiempo en un poblado pequeño donde todos vivían en armonía gracias al liderazgo de un viejo sabio, este personaje era muy querido por cada uno de los pobladores por que gracias a sus años de experiencia siempre tenía las palabras correctas para solucionar algún problema que les acomplejaba.

En dicho pueblo también vivían dos pequeños hermanos muy traviesos los cuales observaban al viejo sabio que siempre estaba rodeado de personas, pero para ellos era un simple farsante, ¡En su ignorancia suponía que no era tan sabio como la gente lo percibía! Estos dos hermanos buscaban revelar ante el pueblo, que el viejo no era más que un hablador y empezaron a planear como lo podrían exponer…

El hermano mayor propuso -Hoy por la mañana nuestra madre compro dos canarios, tu tomaras a uno de ellos y yo le preguntare al viejo ¿Si el canario que tienes en tus manos esta vivo o esta muerto? Si el viejo responde que está muerto, tu abres tus manos para que vuele y si dice que esta vivo, le quiebras el cuello para que muera. Ambos hermanos estuvieron de acuerdo con su pillería, sin perder el tiempo el hermano menor tomo al canario y empezaron a correr y a gritar ¡Viejo sabio!, ¡Viejo Sabio!… Desde lejos el Viejo sabio escucho tremendo ruido percatándose de aquellos dos hermanos (El ya conocía su fama de esos dos traviesos) les pidió a las personas, que los dejaran pasar y les pregunto a los dos hermanos ¿Qué puedo hacer por ustedes? Con una sonrisa pintada en el rostro, el hermano mayor le pregunto al viejo sabio – En la mano de mi hermano tiene un canario y queremos preguntarle ¿Si está vivo o muerto? – El viejo sabio los observo tranquilamente, se tomo su tiempo para responder y les dijo – Efectivamente, en la mano de tu hermano hay un canario, pero depende de él, ¡Sí Vive o muere!…

Querido Lector esta pequeña historia nos enseña que siempre estarán en nuestras manos las decisiones que tomemos en la vida por lo cual es importante tomarlas con cautela, algunas decisiones necesitaran un pensamiento/reflexión más profunda que otras pero que no se nos olvide que en nuestras manos decidimos, ¡Si Vivimos o morimos! En cada acción.

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